miércoles, 14 de julio de 2010

El problema de la Roja #1

Al contrario que tanta gente de este país, me siento incapaz de participar de la euforia colectiva que estos días tiñe de rojo las calles y que proclama a los cuatro vientos el orgullo patrio. Por supuesto, he seguido con interés el juego de la selección los últimos meses, pero a la hora de mostrar mi alegría por el buen juego de los chicos, un vistazo a través de la ventana ha frenado mis ansias de expresarlo.
Hay quién me ha dicho que no siento los colores de la Roja. Y es que si tiramos de cromatismo no me queda más remedio que aceptarlo: la equipación nacional apesta.
Y de verdad que lo siento, pero la nuestra es la peor combinación de colores posible, un horror estético que sonrojaría al propio Fernand Léger. No sienta bien a casi ningún tono de piel y no combina con nada que tengas en el ropero. Es muy difícil no parecer un domador o una majorette enfundado en una camiseta de la selección, y si tu problema es el sobrepeso ten por seguro que cada pulgada de tu perímetro reclamará con orgullo su posición bajo la tela.
Seremos los reyes del mundo, los más campechanos y los que mejor se lo pasan, pero en el mundial de los colores me temo que, esta vez, somos el farolillo rojo.

Patriota, quizás; pero ¿a qué precio?

lunes, 5 de julio de 2010

Piscinas de Lago

Tengo una teoría que dice que acudir a una piscina municipal es una de las cosas más estresantes que existen. Aún así, alguna vez olvido esto y me dejo caer por alguna. La de Lago es la más over the top.
Básicamente, el recinto está dividido en dos secciones con sendas piscinas. La de abajo es un bol de cereales, un maelstrom de michelines resbaladizos y morenos, en ebullición al ritmo de politonos y estribillos bailables. Alrededor de sus aguas, familia y diversión recobran su significado más primigenio.
La piscina de arriba es una especie de Valhalla gay repleto de abdominales y pectorales de color naranja. En ella exhibes tu cuerpo, exhibes tu toalla, exhibes tu móvil, exhibes el libro que lees (¡con la portada siempre hacia afuera!), exhibes tu bañador ajustado como un pulpo a una roca.
Yo en una piscina soy un tío fuera de sitio que refunfuña y mira a todos lados porque siente que está perdiendo el tiempo y no sabe qué hacer. Me jode especialmente comprobar que alguna gente ha nacido para pasar su vida en piscinas. Todos ellos parecen bastente felices.


En un futuro cercano las guerras se empezarán a causa de móviles reproduciendo música en piscinas.

viernes, 25 de junio de 2010

Gente antimorbo #2

En el puesto número uno del ranking de las frases más vomitivas que hacen referencia al sexo tenemos una impostura que se ha perpetuado en el tiempo para que nerdos que ponen caras extrañas puedan procrear sin tener que hacer méritos para ello.
La frase en sí es una analogía estúpida basada en la forma del instrumento que prefieren obviar, por razones evidentes, los saxofonistas, los gaiteiros, los flautistas y los trompetistas.
Al margen, claro está, dejaremos el machismo prehistórico, empalagoso y binguero que rezuma esta maravilla del saber popular.
Traducida al castellano moderno, esta expresión viene a querer decir: "Estos dedos entrenados tocaran tus puntos adecuados, les aplicarán un ligero vibrato y si veo que me cuesta pues te pongo una cejilla y bajo por el mástil".








Para nuestro infortunio, las guitarras nunca dicen "no".

martes, 22 de junio de 2010

Dawn of the dead

La frase que te dice que ha llegado la hora de emprender el camino a casa a menudo sale de la boca de un extraño. Si alguna vez has sido el último en salir de un garito conocerás bien al hombre-lapa (el penúltimo en salir: sale justo antes que tú y te espera en la puerta, al lado del portero, se te cuelga del hombro y te dice "¿dónde hay un after?" o cualquiera de las tres variantes predeterminadas de esta frase). Quitarse de encima a este infraser es tan difícil como quitarse de las zapatillas blancas el barrillo de las copas.
A plena luz del día el rostro del hombre-lapa adquiere una dimensión profética: "Donny. you are out of the element".
Cuando vuelvo a casa mientras amanece, por Gran Vía o Arenal, a menudo pienso en multiversos, determinismo, zombis y karma. Todo ello mientras esquivo hombres-lapa.






La dignidad de este protohombre es una ecuación consistente en dividir el peso actual de su cartera entre su peso inicial y dividir el resultado entre la hora a la que se realice la medición.

jueves, 17 de junio de 2010

Gente antimorbo #1

La segunda frase más antierótica de todos los tiempos; funciona mal a tantos niveles que creo que el Ministerio de Sanidad debería adoptarla para reducir el índice de embarazos adolescentes.
La frase en sí es una obviedad que repiten las personas a las que les gusta oirse por encima de los demás, y es el más claro ejemplo de cómo a veces la forma tira por tierra el fondo.
Dos apuntes: a) la mayoría de las personas no quieren que el sexo sea algo natural; cuanto más sucio y difícil de conseguir, más satisfactoria es la recompensa.
b) ¿Eso se aplica también a los feos? Quiero decir, ¿te follarías naturalmente a Manuel Fraga o a Paz Padilla? Vale, ahora me rebatirás que tampoco te comes lo que no te gusta, pero yo nunca me he levantado queriendo morirme por haberme cenado, por ejemplo, un plato de espinacas.









Cine español, yo te maldigo.

sábado, 12 de junio de 2010

El ataque de los clones

Bigotillos y tupés. Y gafas del tamaño de un Big Mac. En algún momento del último año este look dejó de ser irónico para convertirse en, oficialmente, la moda más fea desde la desaparición de las hombreras y los mullets.
Es difícil tomarse en serio un atuendo tan extravagante como este: El principal problema es que cualquier persona con bigotillo y peinado a lo Vainilla Ice pasa a parecer automáticamente cualquier persona disfrazada de tío con bigotillo y peinado a lo Vainilla Ice.

Por cierto; que Terry Richardson se ponga las botas a follar con ese atuendo no hace que tú vayas a conseguir lo mismo. Tú no eres Terry Richardson. Y punto.









Saliendo de juerga, el tipo del tupé y el bigotillo es como el camino de baldosas amarillas: síguelo para descubrir locales que ni en tus más locos sueños has imaginado.

martes, 1 de junio de 2010

Touched by the hand of god

Jóvenes estudiantes de Bellas Artes con un ego de masa atómica excepcional. El tema central de su obra explora la (su) identidad. En la mayoría de los casos su trabajo sólo se puede explicar desde la negación de una identidad para la "masa". O, en el mejor de los casos, desde la idea de que la identidad se la construye uno cuando se la ha ganado. Amigos, las identidades son como los culos... ya sabéis como termina, ¿no?















Adjetivos más aplicados a personas con un "rico mundo interior" según un estudio del Ministerio de Cultura:
Egocéntric@, caprichos@, egoíst@, envidios@, exhibicionist@, intolerante.