Yo no puedo sino aplaudir este cambio de actitud hacia la aceptación de la fisonomía femenina: Tras años y años de tendencias necrofílicas, un canto a la vida recorre las portadas de las principales revistas de medio mundo.
Con esto no quiero decir que la delgadez no sea bella, pero parece mentira que en un contexto en el que se ha aceptado la realidad racial del planeta todavía fuera pecado oponerse a la dictadura del tallaje.
Parece que algunas pasarelas han optado por no dejar desfilar a chicas cuya masa corporal sea un soplo.Vamos por buen camino. En mi mundo ideal, tras esto se prohibiría la silicona, el exceso de maquillaje, los perfumes dulces y el moreno naranja.
Curioso como a medida que aumentan mis michelines me solidarizo con estas mujeres. Hacedeme un hueco, chicas, que voy!







